Varios rincones de los municipios de Cañada Rosal, La Luisiana y El Campillo sirvieron el pasado domingo 12 de abril para rodar escenas del documental cinematográfico “El duende de Sevilla pasa por las Nuevas Poblaciones”.
Un proyecto ambientado en el siglo XVIII, bajo el auspicio de Audiovisuales Culturales y Solidarios (ACYS), que tiene como objetivo rescatar la memoria de los primeros colonos centroeuropeos que fundaron estas poblaciones bajo el reinado de Carlos III.
La película documental nace como parte de una plataforma sin ánimo de lucro volcada en la divulgación social y cultural, que ha logrado movilizar a cerca de un centenar de figurantes, vecinos de estas localidades y muchos de ellos descendientes directos de aquellas familias que, hace más de 250 años, transformaron tierras baldías en comunidades vibrantes.
El Cronista Oficial de Cañada Rosal, José Antonio Fílter Rodríguez, ha señalado que el rodaje recorrió puntos emblemáticos cargados de simbolismo histórico, recreando, a su vez, momentos cruciales de la vida colonial.
Como las Veredas Muertas (Casilla de Juan Caro), un espacio que sirvió de marco para revivir las duras condiciones y la esperanza de los primeros asentamientos, así como el Ayuntamiento de Cañada Rosal, que fue escenario de la vida civil y administrativa de la época.
La Iglesia de El Campillo, donde se rodó un solemne Te Deum de acción de gracias, presidido por el párroco Fernando Flores Pistón, quien encarnó al primer capellán de la feligresía, Pedro Jerónimo de Arbizu, junto al coadjutor José Antonio Martín Cano.
También se rodó en la Casa de Postas de La Luisiana, lugar elegido para la recreación de la entrega de títulos de suertes a las familias, un acto que dio seguridad jurídica y futuro a los colonos.
Asimismo, el cronista carrosaleño ha remarcado como uno de los momentos más pintorescos y especiales de esta jornada cinematográfica la escenificación del tradicional Día de los Huevos Pintados en Cañada Rosal, a cargo de la Asociación Cultural "Las Crujientes".
“La jornada destacó por la impecable vestimenta de época del grupo de colonos –con una notable y reivindicada presencia femenina– y la escolta de soldados del regimiento suizo, cuyos uniformes fueron lucidos por miembros del Grupo Joven de la Hermandad de San Joaquín y Santa Ana”, ha apuntado Fílter Rodríguez.
Agencias







