Las catas arqueológicas que se están llevando a cabo desde hace unos días en las obras de construcción de la Casa Consistorial han sacado a la luz varios hallazgos arqueológicos entre los que destacan partes de un mosaico y de los conductos de lo que serían unas termas domésticas.
El mosaico hallado es una parte de uno mayor que quedó destruido en cimentaciones anteriores del edificio, cuyas primeras construcciones datan del siglo XVI. Lo que resta es una franja lateral que “tiene cinco metros de largo y presenta un patrón geométrico muy trabajado”, según ha señalado el arqueólogo municipal Sergio García Dils, durante una visita a las obras del delegado de Urbanismo, Ángel Peña, y la alcaldesa de la ciudad, Silvia Heredia.
Quien adelantaba – Heredia – que el mosaico no se mantendrá in situ porque habría que rehacer el proyecto arquitectónico, “ya que nos da una altura de la planta de solo 1,90 metros, algo que lo haría impracticable por su ubicación, que coincide con parte de la cimentación proyectada”.
“Lo importante es la conservación de los restos, a los que se les buscará una ubicación acorde, pero que paralelamente se pueda finalizar la obra de la Casa Consistorial”, explica la alcaldesa.
Por su parte, el delegado de Urbanismo, Ángel Peña, anuncia que, paralelamente, se está realizando el hormigonado de limpieza y cimentación en la fachada frontal “para seguir avanzando en esta rehabilitación”, de la cual Peña ha querido resaltar que “las obras en ningún momento han quedado paralizadas y se desarrollarán conforme la arqueología vaya avanzando”.







