Una agente fuera de servicio perteneciente a la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Écija, Maite Arroyo, salvaba hace unos días la vida a una persona que se estaba atragantando en un establecimiento hostelero de la localidad astigitana.
El suceso ocurrió el pasado 5 de diciembre en un bar de la ciudad, cuando una persona que se encontraba almorzando en el establecimiento comenzó a mostrar señales de asfixia, lo que provocó el nerviosismo entre los acompañantes que intentaron auxiliar a esta persona sin demasiado éxito.
Es cuando la agente que se encontraba comiendo en el mismo local, intervino con decisión ante los claros síntomas de atragantamiento que estaba sufriendo esta persona a la que le aplicó la maniobra de Heimlich, hasta conseguir que expulsara el trozo de alimento que le estaba produciendo la asfixia, de la que se recuperaría pocos segundos después gracias a la intervención de la agente de la Policía Nacional.
La maniobra de Heimlich, consiste en abrazar a la persona por la espalda debajo de sus brazos y poner una mano con el puño cerrado cuatro dedos por encima de su ombligo, en la línea media del estómago, y colocar la otra mano sobre el puño, haciendo presión hacia atrás con el puño sobre su abdomen.











