El ayuntamiento de Écija ha decretado este miércoles 14 de enero día de luto oficial por el fallecimiento a la edad de 83 años de uno de sus hijos adoptivos, el sacerdote diocesano Antonio Pérez Daza.
Natural de la localidad sevillana de Cantillana, Pérez Daza ingresó en el Seminario Menor de Sanlúcar de Barrameda en 1955, continuando sus estudios para el sacerdocio en el Seminario Metropolitano de San Telmo en Sevilla, donde fue ordenado el 23 de diciembre de 1967.
Su primer encargo pastoral fue como vicario parroquial en San Gil y San Juan Bautista, de Écija, parroquia en la que había sido destinado previamente como diácono seminarista. Más tarde, en 1970 fue nombrado párroco de esta misma iglesia, una responsabilidad que compaginaba con la capellanía en un monasterio astigitano y con su labor docente como profesor de Religión en el IES San Fulgencio.
En 1976 fue nombrado párroco de Nuestra Señora del Carmen, hasta 1981, cuando asumió la Parroquia de Santa Cruz como su hogar durante más de treinta años. Durante este periodo, además, fue párroco de San Juan Ávila desde 1995 al año 2005.
En 1989 es nombrado Académico Numerario de la Real Academia de Ciencias, Bellas Artes y Buenas Letras “Luis Vélez de Guevara”. Además, fue capellán del hospital municipal de Écija y director espiritual de distintas hermandades y cofradías de la localidad astigitana. Finalmente, en 2013 fue nombrado párroco emérito de Santa Cruz e Hijo Adoptivo de la ciudad de Écija.
Antonio Pérez Daza destacó por su labor y trabajo durante casi 60 años por la Iglesia y, especialmente, en su Parroquia de Santa Cruz. Significativos son sus méritos en relación con la conservación, mantenimiento y mejora del templo, resaltando la creación del Orfeón Astigitano Virgen del Valle, la rehabilitación e iluminación de la iglesia Mayor de Santa Cruz, la creación del Museo de Arte Sacro o del Archivo parroquial.
Las exequias se celebrarán hoy, miércoles 14 de enero a las cuatro y media de la tarde, en la Parroquia de Santa Cruz, de Écija, lugar donde están siendo velados sus restos.











