La delegación de Agricultura y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Écija procedió en el día de ayer a la tala preventiva de la palmera datilera de 30 metros de altura que obligó la semana pasada a acordonar la zona de la plaza Giles y Rubio.
Los trabajos se han llevado a cabo con efectivos del parque de Bomberos de Écija, con el apoyo de una escala especial desplazada desde el parque de Bomberos de Osuna y personal municipal para completar esta intervención preventiva.
Sobre una palmera, que presentaba una inclinación acentuada que “evidenciaba el considerable peso de la corona, lo que incrementaban el riesgo de rotura en caso de fuertes rachas de viento”, según han informado los responsables de Seguridad Ciudadana y Medio Ambiente, Rosario Delgado y Carlos Onetti, presentes durante la tala de la palmera.
La cual se enmarca en las medidas adoptadas por el Ayuntamiento de Écija ante la sucesión de borrascas y episodios de viento que en las últimas semanas han alcanzado hasta los 90 kilómetros por hora, y que han generado preocupación ciudadana por la caída de arbolado.
En este sentido, Onetti ha señalado que “la delegación de Agricultura y Medio Ambiente ha recibido diversas solicitudes ciudadanas para la eliminación de árboles que presentan síntomas que pudieran comprometer su estabilidad, entre ellas la de este ejemplar en el barrio de El Puente”.












